Artmotiv, es una revista impresa editada en Perú que se distribuye a nivel nacional e internacional. Su director y editor es el artista peruano Joseph Firbas.
Nuestra motivación es la difusión y promoción del arte peruano y latinoamericano, para lo cual participamos en diferentes ferias internacionales en importantes ciudades como Nueva York, Buenos Aires, Bogotá y Miami. Además estamos presentes en librerías, galerías de arte y eventos relacionados a las artes visuales en Perú y Panamá.
En sus páginas se podrá encontrar a los artistas más destacados y sus obras, en amplias fotos y en un diseño muy actual. Colaboradores y críticos de arte consolidados en el medio artístico desde diferentes ciudades del mundo vienen aportando con sus textos en este importante proyecto editorial. Artmotiv es la única revista especializada en artes visuales del Perú. Fotografía, pintura, escultura, grabado, instalaciones, performances y las expresiones más actuales y de vanguardia están presentes en la revista.
La prevalencia de lo mínimo por Valeria Quintana Revoredo
Luz Letts prepara un nuevo proyecto que será mostrado hacia julio de este año en la galería Lucía de la Puente, lo cual nos permite reflexionar acerca de una de las más sólidas carreras plásticas en nuestro país.
Analizar la obra de Luz Letts (Lima, 1961) implica detenernos, aunque sea brevemente, en un período vital en la historia de las artes visuales en nuestro medio. Su actividad como artista plástica graduada de la Escuela de Arte de la Pontificia Universidad Católica del Perú se inicia en los primeros años de la década de los noventa, momento de enormes tensiones políticas y sociales que anunciaban tanto la derrota de la amenaza terrorista como el total empobrecimiento de la institucionalidad democrática y la fatal consecuencia del advenimiento de una nueva y siniestra maquinaria de poder estructurada desde el mismo Estado. En la escena artística local se empieza a configurar una nueva generación de artistas plásticos que reaccionan ante los acontecimientos desde variados medios visuales, entre los cuales la pintura no estuvo exenta de representación.
Hacia fines de la década comenzó uno de los más ambiciosos proyectos culturales vinculados a las artes visuales emprendidos por profesionales del medio en estrecha colaboración con entidades del Estado. Me refiero a la Bienal Iberoamericana y Nacional de Lima (1997-2002), que permitió situar nuestro entorno en un amplio escenario de diálogo regional. Muchas son las controversias y variados los disentimientos en torno a esta iniciativa; sin embargo, no se puede negar que significó una valiosa oportunidad para poner en la mesa diferentes temas de urgencia inmediata en cuanto a las prácticas curatoriales, críticas y artísticas que pocas veces después tuvieron tan notoria cabida.
Es dentro de este contexto que Luz Letts participa con dos proyectos que se alejan formalmente de la pintura. El primero fue Un país por nacer (II Bienal Nacional de Lima, 2000), sobrecogedora instalación que recoge con escasos elementos los restos “crionizados” de manera precaria, en frascos de vidrio y cajas de cartón, de aquellas posibles semillas democráticas o proyectos de país que culminaron abortados a lo largo de nuestra historia.
El segundo proyecto, El azar como destino, se dio con motivo de la edición iberoamericana (y ultima del evento) del 2002. Esta recordada instalación nuevamente ironizaba acerca de las escasas posibilidades democráticas de una nación cuya reiterada estrategia consiste en lanzar monedas al aire al momento de elegir a sus gobernantes. Diez años después la estrategia no ha variado y ante la ausencia crónica de opciones la vieja usanza parece seguir siendo el recurso general.
Comento ambas instalaciones pues significaron momentos de exploración fuera del campo pictórico en la obra de Letts, pero que de ninguna manera se alejan de los temas que forman parte de sus intereses artísticos.
Desde sus proyectos pictóricos tempranos, Letts ha conformado una iconografía personal basada en dos personajes anónimos que representan los principios masculino y femenino en constante diálogo con diversos paisajes y elementos, tejiendo entre sí múltiples alegorías de la condición humana. No son ajenos a los pequeños dramas de lo doméstico ni a los grandes avatares de la política; sin embargo, en sus telas y soportes de madera todos, sin diferenciación, se ven siempre enfrentados a la alteración de sus propias dimensiones. Seres tan pequeños y frágiles que se balancean en una cuerda sostenida por dos semejantes enormes (El pacto, 2008) o tan grandes que sostienen en sus manos varias extensiones de sí mismos (Árbol genealógico, 2004) pueblan este imaginario cargado de ironías, sutilezas, humor y aguda observación.
Este juego de alteraciones (y alteridades) se reitera también en los objetos que enmarcan el accionar de los personajes: sillas, camas, bancas, estructuras laberínticas, animales, seres fantásticos, jardines, espacios acuáticos, bosques, cuerdas, esbozos de banderas, el aire, el vacío, sostienen y definen las narraciones detenidas de estos personajes.
Situaciones de descanso, de introspección, de movimiento, de riesgo, conviven en una amalgama de eventos yuxtapuestos que suelen confundirse, en algunos casos, con imágenes surrealistas y oníricas. Sin embargo, estas escenas van un poco más allá de la anécdota tratando de erigirse como construcciones simbólicas que buscan ser leídas sin complicaciones argumentales y enriquecerse a sí mismas con el sinfín de lecturas que de ellas puedan desprenderse.
La pintura de Letts se afianza potentemente en su notable dibujo, magistral en su sencillez y capacidad expresiva; encontrando en el uso sobrio del color la atmósfera más adecuada que le permite desplegar sin falsos aderezos cada elemento.
Sus recientes exposiciones individuales, Mortales (2004) y Los equilibristas (2008), ambas presentadas en la galería Lucía de la Puente, conformaron de alguna manera un ciclo de reflexión en torno a la muerte y a la precariedad de la existencia, entendida la primera no como un evento funesto sino más bien como una comprobación de nuestra estadía pasajera en el mundo. La presencia de personajes fecundados señala la innegable ligazón existente entre ambos umbrales, por lo que al ser la muerte inevitable se impone la necesidad de vivir en armonía con la certeza de su llegada.
En el siguiente proyecto, la indagación giró en torno a la presencia de frágiles equilibrios entre los cuales la vida debe discurrir. Sostenidos de cuerdas, zancos, ramas, e incluso plácidas hamacas, los personajes deben balancearse continuamente para alcanzar sus metas o simplemente para no desmoronarse.
La nueva serie de obras que Luz Letts tiene en preparación para ser exhibidas en el mes de julio de este año nos coloca una vez más ante un arco narrativo que podría situarse conceptualmente muy al lado de los precedentes. En ellas se mantiene la sensación de precario equilibrio, pero somete a los personajes a un nuevo reto al colocarlos de cabeza. La perspectiva al revés, como toda perspectiva alterada, modifica nuestra mirada y dota de nuevos horizontes aquello que se da por sentado. Pero también nos remite a la condición posmoderna de la velocidad, a la importancia de lo banal, al imperio de la superficialidad, a la inmediatez que pone en riesgo el futuro y extingue poblaciones, especies y recursos. Sin embargo, en medio de toda aquella insania el ser humano prevalece y, afirma la artista, esto es posible gracias a las pequeñas cosas, a las cotidianeidades mínimas que ejercen un momento liberador de plenitud. Esas pequeñas acciones a las que no se debería descuidar, pues son las que evitan que nuestra vida gire irremediablemente al revés todo el tiempo.
A través de sus exposiciones mensuales impulsa la producción de artistas emergentes y, al mismo tiempo, procura con BAZARTE ser un escenario sólido para la exhibición y venta de obras
Por segundo año consecutivo, la Fundación Euroidiomas presenta su tercera edición de BAZARTE, Feria de Arte Contemporáneo en la que participan 64 artistas de la talla de Eduardo Tokeshi, Juan Pastorelli, Herbert Rodríguez, Christian Bendayán, Cherman, Pancho Guerra-García, Shila Alvarado, Olga Engelmann, Fito Espinosa, Morfi Jiménez, Joseph Firbas, Marita Ibañez, Joan “Entes” Jiménez, Edwin Higuchi “Pesimo”, Rember Yahuarcani, Alejandra Mitrani, Julia Salinas, Laura Mariátegui (Argentina), Reiner Aguilera (Cuba), entre otros.
BAZARTE procura ser una plataforma que fomenta el coleccionismo de arte presentando obras en disciplinas diversas de reconocidos artistas y jóvenes valores. Una oportunidad donde el público puede descubrir una multiplicidad de propuestas visuales en obras que puede adquirir a precios asequibles que van desde los $100 a $1,000, a la vez que contribuye con el Centro de Estimulación Temprana para niños de escasos recursos en Pachacamac, que la Fundación viene solventando desde hace cincos años como parte de su labor de Responsabilidad Social.
La Fundación Euroidiomas, a través de sus exposiciones mensuales impulsa la producción de artistas emergentes y, al mismo tiempo, procura con BAZARTE ser un escenario sólido para la exhibición y venta de obras que acerquen a nuevos públicos y nuevos coleccionistas. Esfuerzo que se hace posible gracias a los artistas participantes que donarán el 30% del valor de su obra. En esta tercera edición, el público podrá encontrar además una sala con piezas originales para las mamás de hoy, a propósito de celebrarse el Día de la Madre.
BAZARTE 3ra Feria de Arte Contemporáneo cuenta con el valioso apoyo de la Municipalidad de Lima, las empresas auspiciadoras y los artistas que ponen de manifiesto su compromiso de responsabilidad social con la comunidad, en este caso el de recaudar fondos para el Centro de Estimulación Temprana de Pachacamac.
BAZARTE se inaugura el viernes 4 de mayo a las 7:30 p.m. en el Espacio de Arte de la Fundación Euroidiomas, Calle Libertad 130, Miraflores (ingreso con invitación). Ingreso libre del 5 al 18 de mayo, lunes a viernes de 9:00 a.m. a 8:00 p.m. Sábados de 9:00 a.m. a 6:00 p.m.
ARTISTAS SOLIDARIOS
Sonia Cunliffe
Utilizando impresiones fotográficas sobre lienzos, Sonia Cunliffe superpone capas de pintura, fotografías antiguas, bordados y moldes de ropa
–entre otros elementos–
para reflexionar de forma crítica sobre los roles femeninos en la sociedad.
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Marcos Palacios
Artista plástico egresado de la Escuela Autónoma de Bellas Artes del Perú.
El autorretrato es uno de los ejercicios de análisis más profundos que puede hacer un artista. Implica escrutarse el rostro y conocerse hasta tal punto que la expresión que tenga en ese momento se traduzca en el dibujo o la pintura que aborda. En épocas pictóricas como el barroco o el renacimiento, una de las costumbres era que el artista se autorretratara dentro de un gran cuadro, para reafirmar su autoría o para dar a entender sus intenciones, como lo hizo Velázquez.
ARTISTAS SOLIDARIOS
Albert García / Alejandra Mitrani Alejandro Varela (Argentina) /Amadeo Gonzales Arturo Claudett / Augusto Ibañez Betty Esteban / Carlos Fernández Loayza Cherman / Christian Bendayán /Daniel Cassinelli /
Joan “Entes” Jimenez / John Chauca Jorge Miyagui / Jorge Vallejos José Luis Palomin/ José Aguilar (Uruguay) José Carlos Tassara /José Gómez Joseph de Utia / Joseph Firbas Juan Manuel Chávez / Juan Pastorelli Julia Salinas /Lala Rebaz
Laura Mariátegui (Argentina) /Lennin Vásquez Liliana Avalos / Luis Agusti Luis Castellanos / Marcos Palacios Marita Ibañez / Martin Riwnyj (Argentina) Miguel Lescano /Milton Miranda Morfi Jiménez / Natalia Pilo-Pais Olga Engelmann / Paloma Alvarez Pancho Guerra García / Patricia Orbegoso Pilar Pedraza / Reiner Aguilera (Cuba) Rember Yahuarcani / Rocío Rendón Sandra Gajate / Shila Alvarado Sonia Cunliffe / Sun Cok Talía Barreda / Vladimir Ramos / Zoë Massey.
(…) Mi paseo callado es una conversación continua, y todos nosotros, hombres, casas, piedras, letreros y cielo, somos una gran multitud amiga, que se codea con palabras en la gran procesión del Destino. Son las calles antiguas con otra gente, hoy las mismas calles diferentes son personas muertas que me están hablando, a través de la transparencia de la falta de ellas, hoy son remordimientos de lo que hice o no hice (…)
Fernando Pessoa
Acrílico sobre lienzo, 60 x 80 cm
Sueño cotidiano.
La riqueza del imaginario del artista se funda en la capacidad ilimitada de crear y recrear mundos nuevos. Esta inédita realidad existente y estructurada plásticamente es el escenario propicio donde muchas veces se representan certezas y dubitaciones, que la magia de su condición plástica hace que podamos asumirlas como verosímiles.
Este conjunto de pinturas de Alberto Flores va más lejos de lo que aparenta, aunque pueda resultar algo extraño reconocerlas e identificarlas, de acuerdo con las formas y configuraciones a las que estamos acostumbrados, y de acuerdo también al tipo de mutaciones que las han afectado. Es notable en esta serie la casi absoluta prescindencia del color, si la comparamos con las anteriores, algo más lúdicas en este aspecto, aunque cabe remarcar que esa condición lúdica no está ausente del todo en esta ocasión, ya que este mundo particular que se expresaba tan generosamente en términos cromáticos ha ido derivando hacia un juego de representaciones y actitudes de otros personajes que ahora encarnan un nuevo relato visual que desarrollan sobre un sorprendente entorno imaginario, aparentemente urbano.
Pero hay algo en este entorno que nos permite rastrear su procedencia. Contemplar la obra expuesta no solo implica la confrontación con un trabajo terminado, estamos ahora ante un relato interminable, donde los personajes transitan distraídos sobre una urbe monocorde y monótona. Quizá solo ejerciendo una relación, entre lúdica y azarosa, con el espacio, sin percibir los detalles, sin tener una cabal dimensión del escenario, como ignorando o huyendo de esa escenografía, como si hubiera algo que llevara a los cuerpos siempre más lejos de sí mismos, alistándose con cierto desenfado en los gestos a tomar el camino desconocido, para ir o para regresar, porque su curiosidad es mucho más grande que sus propios miedos.
En este contrapunto hay dos mundos antagónicos, uno real y el otro inasible, que se van perfilando y que a su vez van construyendo el escenario desde ese territorio integrador a través del cual las experiencias se articulan.
Es en esa medida que nos queda claro que el arte es un proceso de autoconocimiento, de evocación, de secuencias narrativas en las que predomina el asombro –que es una forma de ausencia–, y que no es más que ese mismo espacio donde se materializan las fuerzas que conforman la vida misma.
Un grito y un poema visual entre la luz y la penumbra por Sonia Pérez Unzueta
Sin embargo en mis ojos una pregunta existe y hay un grito en mi boca que mi boca no grita. ¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste abandonada en medio de la tierra infinita!
Pablo Neruda
De la serie Gritos.
Inyección de tinta en papel fotográfico, 90 x 60 cm
Con este epígrafe del poeta Pablo Neruda, Alessandra Sala corona su primera unipersonal de fotografía curada por la galería Cecilia González. Un recorrido visual que se inicia en una vetusta escalera ascendente de mármol nos introduce en una serie de escenarios interiores baldíos, en los que algunos indicios de una vida anterior muestran su franco y descarnado deterioro, entre ventanas entiznadas que, no obstante, reciben el prodigio de la lluvia.
Alessandra ha recogido las heridas de un antiguo edificio abandonado y las ha colmado de belleza con la intención de sanar las suyas propias. Uno de los guiños terapéuticos de esta muestra es la curiosa locación elegida para sus fotos: una antigua clínica abandonada. La fotografía de Alessandra no se había aventurado antes por un territorio tan personal a la par que inhóspito, aunque ya es difícil identificar la frontera entre algunos de sus trabajos anteriores dedicados al fashion y el arte en su veta más imaginativa.
En el 2008 cursó estudios de fotografía y creación digital en el Centre de la Imatge i la Tecnología Multimédia de la UPC en Barcelona, asistiendo a diversos talleres complementarios para ampliar sus horizontes de composición y narrativa visual. Tras su retorno a Lima, la joven fotógrafa encontraría el espaldarazo emocional que desencadenó su proyecto, como un acto que sobrepasaba su propia voluntad, cuando fotografiar espacios en abandono apenas se distinguía de un acto de íntimo recogimiento, de una ceremonia personal que le procuraba consuelo y que, para fortuna nuestra, se tornó en una muestra que nos acerca a los abismos insondables del dolor, con intensidad pero también con lirismo y sobriedad.
A continuación, ofrendo al lector algunos apuntes personales suscitados por el encuentro con Alessandra y sus fotos.
La autora es muy joven. Una joven fotógrafa. Joven es una palabra cualquiera posada en la indeterminación del dolor. Hay un dolor que no tiene principio ni fin, es una experiencia de desgarramiento. Un recorrido por las habitaciones de la casa que no está habitada sino por tenues huellas de su vida anterior. Escaleras de mármol ascienden a un deslucido y no obstante bello lugar. Las ventanas están entiznadas, y sin embargo la lluvia, prodigio del cielo limeño, nos ha hecho un regalo. El grito es la voz no acallada por la voz de la conciencia: la razón no llegó a tiempo con sus conjeturas ni sus vanidosas explicaciones. ¿En qué son iguales el amor y el dolor, en qué punto se mezclan hasta igualarse? Una sala sombría con un asiento de odontólogo. Extracción: ¿por qué tras la ausencia repentina del objeto de amor el mundo se desangra de sentido? Caminar, correr más rápido que el pensamiento. Sudar y pulsar. El ritmo vertiginoso de la sangre que no se detiene, el pulso tenaz que acompasa la espera de nada. Una extensión mecánica del ojo y la memoria captura, retiene, ordena y alumbra. Magnífico juguete, he oído tu grito. El corazón también es una máquina que golpea el silencio con su rítmico latido.
Las obras de Firbas vienen del pasado, de la época renacentista y del medioevo, percibiendo actualidad, transforman su aspecto, generando originales atuendos, tocados y espacios de color.
Joseph Firbas a obtenido importantes premios de pintura y dibujo nacionales e internacionales.
Fue invitado a exposiciones de arte en la VII y IX Bienal Internacional en Valparaíso Chile. A la II Muestra Internacional Contemporánea Anual en The Florida Museum of Hispanic and Latin American Art de Estados Unidos. Ha participado en más de 100 muestras colectivas nacional e internacional.
Su obra ha sido expuesta en importantes galerías de Panamá, Santo Domingo, Estados Unidos, Chile, Perú. Puerto Rico, Canadá, Holanda, Alemania, Argentina y en el Primer Salón Iberoamericano de Artes Plásticas en Montreal, Canadá.
Joseph Firbas, editor- director de la revista de Artes VisualesArtmotiv, fue invitado a la prestigiosa arteBA Feria de Arte Contemporáneo, el evento cultural más concurrido de la ciudad de Buenos Aires y el más importante de Latinoamérica.
Igualmente estuvo invitado aPINTAen la segunda edición de la primera feria de arte contemporáneo latinoamericano en la ciudad de Nueva York. La cual cuenta con un muy alto nivel de galerías.
. La revista ARTMOTIV estuvo presente en este evento, creando un artículo que puede ser leído desde su sitio web www.artmotiv.com
Otro de los buenos artistas plásticos que tiene Perú, Salim Ortiz, sus obras estarán engalanando el Salón de las Artes en Cajamarca, dentro del III Festival de poetas organizado por CADELPO.
La curadora en la muestra es la poeta Denise Quispe.
La obra de Salim Ortiz Grandez se desarrolla en una atmósfera inquietante y de misterio, sobre pasillos de habitaciones oscuras en donde las historias tuvieron un inicio y una vida que contar; en estos óleos de gran formato podemos observar muñecas como elemento principal de sus composiciones. El artista crea un seudónimo denominado LIMA, y utiliza este nombre para referirse a la mujer contemporánea de nuestro medio.
Mucho se puede decir sobre LIMA; no obstante, el discurso predominante gira en torno a los olvidados inicios de LIMA; es en la evocación y el recuerdo donde el artista enriquece su obra con toda esta mixtura cromática y vivencial, a través de ella puede proyectarnos incluso cierto dramatismo, el cual se eleva gracias a un acertado manejo de la técnica.
Sabemos que a las muñecas desde épocas remotas se les utilizaba para representar a las mujeres de cada cultura y clase social; estos personajes de una gran variedad de colores, tamaños y formas que inicialmente inspiraron innumerables juegos en las manos de una niña, fueron y son paradigmas de la personalidad y la conducta de esta inicialmente joven fémina.
Con el tiempo estas muñecas fueron arrinconadas en la memoria de cada niña al comenzar a desarrollarse como mujer, conocer la pubertad y encontrarse en una nueva etapa de su vida. Porque las muñecas no crecen materialmente como la mujer, se mantienen como son y sirven como el detonador del proyectil que tendrá como blanco la evocación de cada mujer que ve la niña que una vez fue.
Estos personajes cargados de los recuerdos y de las marcas que deja el tiempo sirven como espejo de esa dulce etapa que formó parte de la vida de cada mujer y nos reflejan cómo la sociedad interactúa con la niña, la mujer y la anciana. Si a la niña se le entregaría su muñeca después de 30 años de edad, volvería a ese espacio de recuerdos, y estarían las muñecas, diciendo: "no te olvides, aquí estoy, ¿te acuerdas de mí?"
Giuseppe Mendiola, artista plástico, invitado a la exposición colectiva en el salón de las Artes en Cajamarca, muestra que se realiza siempre de la mano con los festivales poéticos que organiza la CADELPO, en esta ocasión el colectivo estará a cargo de la curadora y poeta Denise Quispe, quien pertenece a la Casa del Poeta Peruano.
El artista plástico peruano Giuseppe Mendiola inauguró en el Congreso de la República su sexta exposición individual “Lima Blue” compuesta por 13 obras, una muestra basada en la investigación de la obra “La desconstrucción” del artista estadounidense Gordon Matta Clark.
La curaduría de la muestra estuvo a cargo de Denise A. Quispe Ocampo.
Ángel Chávez define el trabajo de Mendiola “De estilo simple y gozoso, este rebelde hacedor de formas y colores trabaja en espacios ilimitados, composiciones cuyo equilibrio está en la simplificación de la línea y la colocación de volúmenes de color”.
La idea de Mendiola es jugar con los espacios, sin ser arquitecto de forma lúdica rompe calles, casas y edificios, utilizando la pintura descompone lo físico provocando un caos urbano que se enciende con el fuego del color. Para Giuseppe Lima dejó de ser triste, es una ciudad alegre, folclórica, con locura propia y hasta arrebatada. (LIMA GRIS)
Giuseppe Mendiola - Foto (C) Marialejandra Renjifo
Educación Superior. Escuela Nacional Superior Autónoma De Bellas Artes Del Perú
Soy Lily, sudamericana, me encanta escribir cuentos para niños, adultos, poemas y todo lo que me dicte mi loca cabeza.
Cuando estoy cuerda:
Soy Educadora Familiar, mi especialidad es psicología del adolescente, niños con problemas. Y también la nutrición infantil (si necesitas una guía, cuenta conmigo). Trataré de poner una columna sobre temas relacionados.