Doña Pepa, hace 300 años que un turrón nacía y lleno de tradición y devoción, se saborea todavía...
(RPP Noticias) Josefa Marmanillo, llamada Doña Pepa, era una negra esclava y habitante del valle de Cañete. Fue liberada porque sufría una parálisis en los brazos, por lo cual no podía trabajar. Motivada por los milagros concedidos a los devotos, se animó a ir a Lima para participar en la procesión del Señor de los Milagros.
Corría el año 1800. Durante el primer día de la procesión recuperó milagrosamente el uso de sus brazos y manos. Por eso deseaba hacer un favor al Señor que la curó, con el fin de aumentar la devoción del pueblo. La misma noche recibió la receta para los conocidos turrones en su sueño. En el segundo día de la procesión caminaba entre la muchedumbre cargando la nueva confitura.
Josefa se propuso venir todos los años a ofrecer su dulce en la Fiesta del Señor de los Milagros, luego fue su hija y la hija de ésta y así sucesivamente, hasta nuestros días, en que el Turrón de Doña Pepa, hecho de almíbar, yema, manteca, harina, anís y dulces, preside desde hace trescientos años las expresiones gastronómicas de la muy devota Procesión del Señor de Los Milagros.
Receta
Para 10 personas
500 gramos de harina preparada
250 gramos de manteca
1 tapa de chancaca
1 pizca de anís de grano
1 pizca de achiote
Clavo de olor
Canela entera
Cáscara de naranja o limón
Limón
Sal
Luego de remojar el anís en un vaso de agua tibia, cernimos la harina y la mezclamos con la manteca. En este momento, añadimos el agua con una pizca de achiote (hasta que la masa adquiera una coloración entre amarillo y anaranjado). Luego, agregamos una pizca de sal, las pepas del anís (remojadas en agua tibia) y amasamos (utilizar el agua del anís). Dejar reposar la masa. Posteriormente, hacer rollitos circulares (estos deben poseer un largo de acuerdo a la fuente en la que se hornearán). Llevar al horno hasta que se doren y se inflen levemente. Por otro lado, elaboramos la miel con chancaca, clavo de olor, canela en corteza, cáscara de naranja o limón (también podemos agregar unas gotas de limón). Este dulce debe tener una consistencia gruesa. Finalmente, armamos el turrón, colocando los palitos horneados e intercalados con la miel. Para adornar el turrón utilizar confites de azúcar.




nifosio dijo
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9 Octubre 2006 | 05:56 PM