DESNUDO ANTE TI MI SUICIDIO HABITUAL... "PAISAJE DE ADENTRO" POEMARIO DE GUSTAVO TISOCCO presentado en el VI ENCUENTRO MUNDIAL DE POETAS, CHIMBOTE
Mocoretá Corrientes,Argentina, es la cuna de Gustavo Tisocco. Médico pediatra. Fue uno de los poetas más aplaudidos en el Encuentro Mundial de Poesía, realizado en Chimbote, Perú.
Tiene publicado varios libros entre los que destacan:
SUTIL / ENTRE SOLES Y SOMBRAS / PAISAJE DE ADENTRO / Participó en: / ANTOLOGÍA INTERNACIONAL DE AUTORES DEL MUNDO DE LENGUA CASTELLANA, PUBLICADO EN ESPAÑA /ANTOLOGÍA "LIBERTAD BAJO PALABRA", PUBLICADO EN ARGENTINA / VALLE DEL ELQUI , PATROCINADO POR LA EMBAJADA DE CHILE / MUJER, SOLEDAD Y VIOLENCIA, EDITADO EN CALI , COLOMBIA. /
UN CD "HUELLAS" donde recopila 30 poemas de su obra anterior, y fue reeditado este año. Recientemente fueron seleccionados tres de sus poemas, grabados en un CD auspiciado por la Casa del Poeta peruano, presentado en el mencionado Encuentro Mundial.
Entre los premios más destacados mencionaremos:
Primer premio de Poesía del Congreso de Médicos, participaron escritores argentinos, brasileros y chilenos.
Coordina el café literario Extranjera a la intemperie.
Les ofrecemos algunas de sus poesías de su último libro "PAISAJE DE ADENTRO" 
Te ofrezco la súplica...
Te ofrezco la súplica
que nunca hice,
mi casa abatida
mi eterna tristeza
detrás de ninguna sombra.
Te doy lo poco que existe
en mi asilo de tormentas,
esta sin razón
de ser pequeño
entre mis andamios.
Desnudo ante ti
mi suicidio habitual,
este corazón sin alas,
mi promesa de seguir el rumbo.
Y aunque de mis huesos
ya no queden más
que eternos epitafios,
te dejo mi último sollozo
sobre la mesa inerte del tiempo.
Me cedo a ti y no soy abismo,
sino un frágil barrilete
extraviado en el viento.
Infancia lejana
Mi madre pregonaba que en la siesta
habitaban los duendes, que del cielo rojo
de la tarde no esperemos agua,
que si comías sandía y te bañabas morías,
que el viejo de la bolsa no era el de navidad,
que el amor no elegía hogares.
Con mis hermanos fuimos tribus,
malabaristas, despistados brujos,
la princesa era mi hermana y el dragón a veces fui yo.
Sabíamos del ratón que coleccionaba dientes
y al pisar los charcos llegábamos a la luna.
Mi Padre me regaló su rostro de niño,
su infinita tristeza, su abrazo.
Condenado a huérfano construyó torres,
fue mártir, héroe de corazón íntegro,
pan fresco para nuestras bocas.
Desafiando olvidos llegó la noche.
Hoy la luna es inalcanzable.
Tengo todavía el rostro ajeno,
agrietado de melancolías.
Mi corazón decapitado no supo de amor
y quedé inconcluso. Solo respiro.
Allá en mi pueblo habita la infancia,
aquí, lastima el tiempo.
Esqueleto inerte
***
Es parte del entierro
estos brazos que por colgar pesan tanto,
esta voz que quedó muda
entre exilio y sin-razón,
estos zapatos que visten abismos.
Es parte del entierro
el lento dolor de la daga,
la sed en labios secos,
la hoguera que siempre espera.
Es parte del entierro
estas ganas de ser pájaro,
esqueleto inerte.




Gus... dijo
Gracias Lily por la amabilidad de publicarme en tu blog...
Un abrazo Gus.
21 Noviembre 2006 | 06:56 PM