NORA ALARCÓN Y SU TALLER DE POESÍA
EN EL PENAL CASTRO CASTRO
Nora Alarcón. 
Hay mujeres corajudas, que vale ponerles la alfombra roja.
Es el caso de Nora Alarcón, es una estrella, de esas que alumbran la oscuridad del dolor, y acompañan la soledad descolorida de personas equivocadas o no, culpables o no, son simplemente seres humanos. Ella, allí todos los miércoles en el penal de alto riesgo, como un ángel de esperanza, dando serenidad, cultivando con su taller literario, a quienes conviven con el sufrimiento.
A los hermanos presos, en este día tan especial, va mi saludo con un fraternal abrazo, y lo que falte para abrir esos candados, cada vez sean más cortos los días, más verdes, más azules y más brazos abiertos esperándolos.
Desde mi esquina, un saludo de admiración a Nora Alarcón, se que pronto partirás nuevamente a Barcelona, ojala alguien tome tu posta.
¡Dios mío! hace tanta falta mujeres y hombres como tú.
www.lilycuadra .com
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Hoy es día de San Valentín, ritual homenaje al amor a la amistad, y en este contexto les presento a nuestro Taller de Poesía la Nueva Crónica del penal de Canto Grande, Castro Castro al cual voy cada miércoles a impartir mis clases
para labrar las palabras, ordenarlas, estructurarlas y hacer con mis alumnos de un poema un poema que no solo se apoye en la inspiración si no también tenga un buen sustento teórico entre paredes cerradas; matizándolas a veces con música y canto en sesiones muy singulares y exóticas de modo que los resultados expresan potencia , coraje y talento como pueden ver en esta publicación de tres poemas de algunos integrantes del taller desde esta afinidad espiritual que nos une en una óptica estrictamente literaria y que merece la pena ya que da un sentido al trabajo.
Hemos también obtenido una forma de libertad, una nueva visión como un río caudaloso que nos impulsa hacia adelante a encontrar nuevas formas de expresión, paz, tranquilidad, armonía, libertad a través del arte y la literatura.
VÍCTOR HERNÁNDEZ.
Durante los últimos años de mi vida, he comprobado en carne propia la dureza del polvo carcelario. Pero más doloroso para mí es comprobar que el planeta constituye una gigantesca cárcel para millones de desposeídos.Pero el tiempo corre a grandes trancos en la cárcel cuando uno ansía la libertad y la armonía final.
A este paso, pronto pasarán los 27 años que reza mi sentencia. Mientras tanto, vivo y muero por un sueño: derribar los milenarios muros que aherrojan a los desposeídos.
Nací en Pampamarca, un pequeño poblado del sur de Ayacucho 1962. Estudié Física en la Universidad Nacional de Ingeniería. Fui detenido en marzo de 1995 y sentenciado a cadena perpetua por un juzgado militar. Después que se dictó la nulidad de los juicios militares, fui nuevamente juzgado y sentenciado esta vez por 27 años.
Siempre he cultivado la afición por la literatura, pero sólo comencé a escribir cuando me encarcelaron. Aparte de escribir cuentos y novelas, estudio y escribo sobre física.
LA
VIDA
I
Abre hermana
Bajo estos umbrales
De sombra y lluvia
Tus bellos ojos de cielo en la tierra
Abre en cada recodo
Una ola de asombro
Una campana en cada llanura
desolada
No preguntes más de aquello
Que palpita en los trigales
Que asida a tu mano oscurecen de dolor
Mas un día sabrás lo que llevas
De nieve y firmamento
De espacio y estrella
El mar en el que vives
Tú, que en medio de la tormenta
Abres fuentes de rocío al alba
Y que destilas sinfonías al sol
Rompe límites de colosal nocturnidad
Al viento asolador de la fuente redentora
Presuntuoso intento de mantener un cielo
roído
Extiende tus manos
Convencida luz desplegada al infinito
Tu voz convoque la lluvia en las llanuras
Y se desprenda la fuente
Al rocío de tus pechos
Y que el mar vuelva otra vez
A tus ojos bellos de cielo.



