Todas las manos aplaudiendo a Nancy Esperanza Madrid, la madre poeta en sus escasos momentos de libertad

Primero como ciudadana libre, agradezco a quienes hacen que Petroperú sea una empresa que se preocupa por la cultura, es quien otorga el premio más importante del Perú como los Copé, y ahora este premio incentivando a quienes están privados de su libertad, con el concurso “Arte y Esperanza 2006” organizado por Petroperú y la Asociación Dignidad Humana y Solidaridad, recordando al querido padre Hubert Lanssier, quien tuvo a su cargo 36 años de labor humanitaria en las cárceles del Perú
Hay momentos en la vida que te das un cachetazo mental para poder seguir manteniendo la calma, emociones, sentimientos encontrados, suposiciones... ¿Por qué delinquió? Se ven buenas personas, seguro fue esta vida de mierda, un mal paso, en fin, sea cual fuere la causa, no hicieron lo debido.
Los representantes decían sus mensajes, no podía concentrarme, escuchaba un sonido de cadenas o campanas, continuamente, pensé estoy de "remate", pero en un momento giré la cabeza hacía el ruido que me intrigaba, era un policía que tenía en su brazo colgado unas gruesas cadenas con esposas, al pequeño movimiento estas hacían el ruido, involuntario desde luego.
Adelante estaban los cinco presos, dos mujeres y tres hombres, de pronto un niño corrió gritando mamá, mamá, y su carita iluminada la tuvo todo el tiempo, por eso esta foto, no importa la gente, solo ellos dos, el niño y su madre, y las manos aplaudiendo, manos que en un rato, serían aprisionadas, regresando a la realidad, con la gran ventaja que las fuertes rejas, ni las gruesas cadenas, no pueden cortar las alas de la imaginación, y estoy segura que nuestros poetas ahora presos, vuelan libres a besar a sus niños a sus madres a sus amores.
¡¡Viva la libertad de la creación!! Ella no sabe de cadenas ni de rejas.



