Pablo Quevedo- desde 1996 organiza la “Cita de la Poesía, Latinoamérica- Berlín”, evento poético-cultural que se realiza en la primavera berlinesa.
Pablo Quevedo,

José Pablo Quevedo, Catacaos /Piura, Perú. Desde 1976 hasta 1989, estudios del idioma alemán y de filosofía y candidatura para obtener el título de doctor de filosofía en Leipzig y Berlín. Desde mayo de 1996 organiza la “Cita de la Poesía, Latinoamérica- Berlín”, evento poético-cultural que se realiza en la primavera berlinesa. J.P.Q. es fundador del grupo literario MeloPoefant (Sismo Poético Resistente) de gran trascendencia literaria-cultural para los latinoamericanos literatos residentes en Berlín, Alemania.
Obra poética: "La noche, un día de espaldas al sol“, Lima, 1973; "Dieve“, Berlín, 1980; "Torsos y piedras“, Ediciones Aguilar, Homenaje al Centenario de César Vallejo, Trujillo-Perú, 1994; "Immer ein anderer“, Berlín, 1996; “Der Kontinent der Sonne“, libro que contiene 5 obras de radioteatro para niños, que fueron producidas y editadas por el Berliner Rundfunk de Berlín desde 1986.
En el año 1995 edita el casete "El Continente del Sol“, que contiene 10 canciones de su autoría. Posteriormente reedita "El Continente del Sol", un CD que contiene 19 canciones.
José Pablo Quevedo, es hijo ilustre de la ciudad de Catacaos y ejerce la Presidencia de la Casa del Poeta Peruano en Alemania; también representa al movimiento Mammalia Comunicación y Cultural de Lima.
Asimismo este vate es Representante del Movimiento aBrace de Uruguay. En Febrero del 2006 ha sido designado Embajador de Poetas del Mundo en Alemania, organización de poetas que contiene a más de 1300 poetas del planeta. También en este país se desempeña como Representante de la Fracción de Escritores Latinoamericanos vinculada a la Lesebühne der Kulturen Berlin-Karlhorst.
La obra de este vate está traducida a cinco idiomas y sus poesías y trabajos de prosa y de ensayos literarios se hallan difundidos en las más importantes revistas y periódicos de América Latina y España.
Poesía:
3
No sé cuanto he caminado.
Me he detenido.
Me he detenido.
Las aguas sólo saben dibujar las piedras.
Se humanan.
Van rodando
y rodando.
Por entre las gargantas
su dolor se encierra.
Si volvieran a modelar
tu arquitectura. ¡Pero no!
Las aguas son ciegas.
No se pronuncian.
No se conmueven.
Una vez que aprisionan tu retrato
lo derriban.
Sólo así explican
lo que se llevan.
Lo que se llevan.
4
Te dejo mi corazón de cuero,
para que lo sepultes
en el mar de la verdura.
Yo me llevo sólo las piedras
que tienen la eternidad
de las estrellas.
5
¿Te recuerdas? Hacías rodar las piedras
Aquel ciclo era algo indefinido,
calculado para la infinidad del verbo.
Sólo que las piedras son incesantes.
Ruedan.
Caen.
Crecen.
Se estremecen. Se pulverizan.
Quiebran sus formas.
Sus caras angulosas miden el vacío,
diletantes.
*
http://www.josepabloquevedo.com/
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Informe:J.J.Soto



