DE MADRID A LA PATAGONIA, A LOS NUEVE MESES NACIÓ...
POEMAS
A SEIS VOCES
"BÚSQUEDAS Y ENCUENTROS"
Este libro escrito por seis poetas residentes en ciudades lejanas –desde Madrid, España, hasta La Patagonia, Argentina–, es una verdadera joya literaria y una invención en la forma de escribir la poesía moderna.
Poemario audaz y novedoso, fue escrito con versos enlazados, unos detrás de otros, manteniendo el ritmo y la intencionalidad de los temas previamente seleccionados por los seis poetas, que fueron consolidando la obra y la amistad, a través del Internet, durante los nueve meses que duró el trabajo colectivo.
Los versos de “Búsquedas y encuentros. Poemas a seis voces”, reflejan el sentir y el pensar de cinco mujeres y un hombre, que aceptaron el difícil reto de acoplar sensibilidades y estilos diferentes para crear un libro como éste, de carácter universal, que concuerda con los sentimientos y pensamientos de millones de seres humanos que vivimos atados, sin remedio, a los sueños, a las nostalgias, y también a las urgencias y a las esperanzas de esta convulsionada época.
El Editor: Caza de Libros
Este libro incluye a dos poetas argentinas con amplia trayectoria literaria: Anamaría Mayol y Graciela Paoli, nacidas en La Pampa y en Federación, Entre Ríos, respectivamente. También incluye a una poeta española, educadora universitaria y abogada, la andaluza Socorro Mármol Brís, de Bedmar, Jaén; a una caleña, Clara Schoenborn, hija de padre alemán y madre colombiana; y para cerrar el grupo de cinco poetas mujeres, incluye a Marietta Cuesta, nacida en Cuenca, Ecuador, poeta, narradora y promotora cultural, a quien conocí en La Habana hace algunos años. El único hombre que figura en este libro es Juan Revelo, poeta, escritor y periodista, fundador de los Talleres literarios: Octavio Paz, de poesía, y Juan Rulfo, de narrativa, y actualmente miembro del PEN de Colombia.
Ay!!
Esta boca mía
que grita al viento tu nombre
y muerde el vacío de la nada
en el cosmos inerte
que me circunda.
Se disloca un verso
agrietado en la negrura de la noche.
El escenario muere inanimado
detrás del telón bajo
y de este dolor sin libreto.
Desasida de tu mano
en mi palma abierta
se pierde la caricia
y brota un vapor de ausencia.
Graciela Paoli
* * *
Naufragio
Me dueles en las líneas de las manos
en las caricias que no he podido darte
mutiladas
ajenas
que dan vueltas
en el revés de los dedos
solitarias de ti.
Me dueles en el cuerpo
bajo la piel
en el vientre
en la espalda
en la sombra de la luz
en el arco del pie cuando camino.
No sé cómo explicarlo
de pronto
eres una emboscada
que me tiende la ausencia
puñal
que corta despiadado los silencios
Agonía
que irrumpe en los insomnios
cuando la noche oscura tiembla
detrás de cada hoja
que mueve el viento
Cuando la soledad
sabe a sal en los labios
el mar se agita en mí
y me extravío en mi propio naufragio
Anamaría Mayol
* * *
Desde mi nueva edad
Ahora que el tiempo ha pasado
sé la razón del vuelo de las hojas secas,
el por qué de los adioses,
–ese engranaje de puertas al final de las murallas–.
Hoy
cuando el espejo parece tener límites,
he descubierto mágicos rostros
que me miran desde otras lunas,
el coro que se nutre de todos mis silencios
con su música en perfecta gestación.
Al final de las tardes,
no cae el sol sobre mi tierra inflamada,
pues entiendo el valor del aire y de la noche,
el compromiso de fermentar esta cosecha.
Clara Schoenborn
* * *
Y sin embargo
en mi jaculatoria de vigilias
soy cómplice del tiempo
y paso como él sobre las cosas
con nuestra infinitud entretejida
en una trenza única.
Rubrico el trasiego nocturno,
y aún el círculo
del espacio inmortal que son los días
orando en el rosario de las horas.
Y la insólita holgura de las noches
fundidas en crepúsculos oblicuos.
La pátina del tiempo,
aquí donde la luz se le resiste
a pesar de la edad y de lo oscuro,
–y agoniza despacio, como un pez
sorprendido en pecado venial–,
no consigue apagar la alegoría
de esa esférica luz.
Como un abrazo.
Socorro Mármol
* * *
Pequeña, mi otra infancia,
de otras edades, de otros tiempos,
se escapó tu inocencia, nuevos-abriles-viejos
tienen ojos de ausencia,
olvidos descarriados en los años,
y sin embargo
el alma agota incendios de pasiones,
la vida tiene luz para mi sombra,
carmines de hojalata, sonrisas de oropel,
redobla el corazón nuevos latidos,
los pasos pesan, pisan, pasan,
en la era del viento en lontananza,
jazminando ilusión en algún huerto.
Marietta Cuesta
* * *
Una noche pro-puesta para escribirse.
Aquella noche de octubre del año 2010, Juan Revelo formula la propuesta, a María Socorro Mármol, Anamaría Mayol, Clara Schoenborn, Graciela Paoli y Marietta Cuesta, y la cifra así:“De ida y vuelta fueron naciendo los poemas/ desde el primer encuentro en la noche milagrosa/ cuando cinco mujeres y un hombre/ decidieron tejer palabras abrazadas a un sueño…Nueve meses después, se abren, abrimos, las páginas del libro “y nuestros versos-palomas vuelan a la luz de la luna… Ahora somos seis almas/ saboreando el asombro”.
De Juan Revelo
Y fue en aquel huerto frugal en donde supe
que el tiempo había pasado insomne
dejando intacta la esperanza
de alimentar nuevos sueños como flores.
Tiempo que nos rubricó con surcos en la piel
a la hora del crepúsculo,
cuando la luz se tornó rojiza,
anaranjada, liviana...
antes de entrar a la “nueva edad”
que nos trajo una profusión de recuerdos,
con los rostros y los brazos que se fueron
y las lunas tantas veces advertidas
–con ojos de poetas y de náufragos–,
sobre los inmensos dominios
de la soledad pronosticada.
Juan Revelo
*




Maria Socorro Mármol Brís dijo
Como coautora del Poemario BÚSQUEDAS y ENCUENTROS, Poemas a seis voces, agradezco esta reseña de nuestro libro. Abrazos
30 Julio 2011 | 06:56 PM