SALIM ORTIZ GRANDEZ, ARTISTA PLÁSTICO INVITADO AL III FESTIVAL INTERNACIONAL DE POETAS
Otro de los buenos artistas plásticos que tiene Perú, Salim Ortiz, sus obras estarán engalanando el Salón de las Artes en Cajamarca, dentro del III Festival de poetas organizado por CADELPO.

La curadora en la muestra es la poeta Denise Quispe.
La obra de Salim Ortiz Grandez se desarrolla en una
atmósfera inquietante y de misterio, sobre pasillos de habitaciones oscuras en donde las historias tuvieron un inicio y una vida que contar; en estos óleos de gran formato podemos observar muñecas como elemento principal de sus composiciones. El artista crea un seudónimo denominado LIMA, y utiliza este nombre para referirse a la mujer contemporánea de nuestro medio.
Mucho se puede decir sobre LIMA; no obstante, el discurso predominante gira en torno a los olvidados inicios de LIMA; es en la evocación y el recuerdo donde el artista enriquece su obra con toda esta mixtura cromática y vivencial, a través de ella puede proyectarnos incluso cierto dramatismo, el cual se eleva gracias a un acertado manejo de la técnica.
Sabemos que a las muñecas desde épocas remotas se les utilizaba para representar a las mujeres de cada cultura y clase social; estos personajes de una gran variedad de colores, tamaños y formas que inicialmente inspiraron innumerables juegos en las manos de una niña, fueron y son paradigmas de la personalidad y la conducta de esta inicialmente joven fémina.
Con el tiempo estas muñecas fueron arrinconadas en la memoria de cada niña al comenzar a desarrollarse como mujer, conocer la pubertad y encontrarse en una nueva etapa de su vida. Porque las muñecas no crecen materialmente como la mujer, se mantienen como son y sirven como el detonador del proyectil que tendrá como blanco la evocación de cada mujer que ve la niña que una vez fue.
Estos personajes cargados de los recuerdos y de las marcas que deja el tiempo sirven como espejo de esa dulce etapa que formó parte de la vida de cada mujer y nos reflejan cómo la sociedad interactúa con la niña, la mujer y la anciana. Si a la niña se le entregaría su muñeca después de 30 años de edad, volvería a ese espacio de recuerdos, y estarían las muñecas, diciendo: "no te olvides, aquí estoy, ¿te acuerdas de mí?"
Más información sobre el artista y su obra en:
www.salimortizgrandez.blogspot.com
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